Centinela cruza tus ventas con tus recetas y te dice, cada noche y en dos minutos, exactamente qué faltó, cuánto costó y por qué. Sin contar 44 productos a mano. Sin bitácoras.
Otros sistemas registran lo que vendés y te dan 80 reportes para que vos los interpretes. Centinela hace el trabajo: encuentra las fugas, arma el cierre y te habla en cristiano.
El sistema calcula qué se movió hoy y solo te pide confirmar eso. Tu staff deja de odiar el cierre de turno.
Cruza ventas contra recetas y te muestra el descuadre en colones, no en teoría. Cada faltante, con nombre y monto.
Un asistente que responde sobre tus datos reales —ventas, stock, márgenes— sin que tengás que armar un solo reporte.
"Sin queso", "huevos fritos", alergias — todo llega claro a cocina, y el inventario descuenta exactamente lo que se usó.
En dos minutos tenés tu propio Centinela, con el sistema completo. Cuando terminan los 30 días no se borra nada: seguís viendo todo y activás el plan para volver a vender.
Estamos terminando los últimos detalles. Si ya tenés una cuenta, entrá acá.